Me duele
el mar y la vida
Al igual que en el mar las olas van y vienen en la vida, la gente va y viene, los problemas llegan y se van. Y siempre tengo la sensación de que se trata de las mismas cosas. Obsesiones que me persiguen desde que tengo conciencia. A veces quiero pensar de que evoluciono y voy hacia delante sin embargo siempre me sigo enfrascando en los mismos problemas. Problemas que van más all´s. Problemas espirituales.
Lemon tree.
"Veranus horribilus"
Tenía la esperanza, aunque vaga, de que el cambio fuera para peor. En algunos aspectos la verdad es que no puedo quejarme porque la casa esta muy bien y los compañeros de piso también.Pero en el curro es cada vez peor. Las tres últimas semanas fue porque la cantidad de trabajo que habia era inabarcable, ahora porque los problemas nos superan y el nuevo capitán no sabe ni quiere gobernar bien el barco.
Si estamos en un barco a la deriva en un mar embravecido. El barco se hunde eso esta claro y a estas alturas no creo que nadie lo ponga en duda. Lo único que me queda es pensar que dentro de dos semanas estaré unos días en el Sur, sin pensar en nada. Solo tendré que decidir e incluso puede que ni siquiera eso, donde comer o qué comer.
Hoy me habría vuelto a mi casa.
Por otro lado, todavía no he conocido elverano de este pequeño pueblo a orillas del mar Cantábric, y no ver el sol con la asiduidad de otros años por estas fechas me ha marchitado. Se ha llvado la poca ilusión que me quedaba.
Se acerca un invierno duro y sobre todo aburrido, en este lugar extraño para mi, cada vez más extraño al contrario de otros sitios cuanto más conozco este sitio más lejano, desconocido y sombrío lo siento. Este lugar no tiene nada que ver conmigo.
Solo sé que no sé nada...

Ni siquiera sé qué es lo que quiero para cenar hoy y eso que ya va siendo la hora. No sé qué me pasa, la vida pasa y yo no sé a donde voy no sé que hago aquí, ni que puedo hacer para cambiarlo. Las experiencias que estoy teniendo me estan dando herramientas, todavía no tengo muy claro para qué pero... no sé.
No sé donde estoy, ni sé que hacer...con mi vida. Me siento sola y acompañada a la vez. Creo que "vivo sin vivir en mi" pero tampoco lo tengo muy claro...no sé.
C'est la vie.
No tengo muy claro donde estoy y tampoco sé muy bien hacia donde voy y lo mejor o lo peor de todo es que pienso y estoy casi segura de que mi vida va ser así. No me conformo con lo que tengo pero tampoco tengo muy claro qué es lo que quiero hacer.
Supongo que algú día lo tendré más claro. Pero yo he nacido para el viaje y el destino no llegará hasta que me muera. Como Ulises, yo soy feliz en el camino soñando con mi destino y luchando por llegar a él. Sin embargo cuando llego, quizás incluso antes de llegar ya me estoy preparando para lo siguiente porque lo que veo no es que no me guste es que no me resulta lo suficientemente bueno como para quedarme.
Paris
Este año he cumplido uno de mis sueños: conocer Paris. Y como esperaba no solo no me decepcionado sino que me ha enamorado. No ha habido nada que no me haya gustado. Es una ciudad que me ha embrujado como otras tantas pero esta de un modo especial. ES una ciudad maravillosa.
Por el sabor de sus calles, porque es una ciudad cosmopolita, porque cuando dices Paris lo cides todo. Me he sentido identificada con esta ciudad.
Es una ciudad de contrastes, de lujo, de belleza. Arquitectónicamente es genial. Es una ciudad donde se respira arte y elegancia. Una ciudad con encanto en la que te encuentras como en casa. Llena de rincones acogedores y sorprendentes.
Mi nueva vida
Desde mi último artículo, mi vida ha cambiado bastante aunque no lo suficiente, todavía no ha dado la vuelta de 360 grados que yo tanto busco y anhelo.
Ahora vivo en otro sitio incluso he cambiado de provincia y de compañeros de trabajo aunque sigo en la misma empresa algo que quiero que cambie lo antes posible. Pero no me resulta fácil. Quiero volver a casa y hacer algo que me guste. Ahora me aburro demasiado y aunque no siento que esté perdiendo el tiempo porque aprendo mucho, me siento como si me faltara algo.
La ventaja que tengo ahora es que vivo cerca de la playa y eso me quita bastante de negatividad y mal estar.
Aunque me sigo sintiendo sola.
Ahora
En los útimos dos años mi vida ha cambiado todavía no sé si a mejor o a peor pero he cambiado de nivel de eso si estoy segura. Esta semana mi vida vuelve a estar en la cuerda floja me estoy jugando mi presente y en cierto sentido mi futuro.
No estoy segura de querer quedarme pero quiero que me dejen quedarme. Mis chicos estan contentos conmigo o al menos eso me han dicho. Lo que pasa es que ellos no tienen la última palabra. El jueves probaremos el vino que tanto trabajo me ha costado.
La verdad es que a pesar de los cambios todavia me sigo haciendo la misma pregunta: ¿Qué hace una chica como yo en un sitio como este? resulta extraño.
Si bien es cierto ya me he adaptado a esta nueva vida por eo creo que me costaría trabajo volver a lo de antes. Ahora si puedo decir que he empezado a construir algo nuevo en un mundo nuevo que no me gusta pero tampoco me disguta. Me da la seguridad que nunca había tenido frente a los demás y cada día me plantea nuevos retos. sSiento que cada días aprendo muchas cosas y aunque soy consciente de estoy atrapada por la masa y de que soy una victima más de esta sociedad consumista y frivola actual me siento bien.
Creo que avanzo hacia algo, no se hacia donde pero al menos me muevo. Prefiero la bonanza incluso la tempestad lo que nunca he soportado ha sido la calma chicha eso termina con mis nervios y alimenta mi inseguridad.
Ahora he vuelto a las canciones de Sabina que cada día me gustan más y a escribir en un cuaderno no virtual. Puede que algún día lo publique.
Me gustaría ir el año que viene a Paris with my sister.
Todavía me gusta soñar que me asomo a la barandilla de la Concha sin más interes que ver las olas que vienen y van.
Pan
Hace unas décadas casi toda la población de la vieja Europa comía lo que podía, apenas se lavaban y no viajaban más allá de la región. Ahora bebemos agua con sabores, comemos pan de cereales, pan sin sal, pan de naranja... utilizamos champoo que huele a frutas del bosque y gel de aguas termales.
Viajamos en avión, en globo, nos tirámos en paracaídas, en parapente y hacemos puenting. Disfrutamos de la gastronomía y de la nouvelle cuisine, bebemos vinos con D.O. y vamos a Spas donde nos embadurnan con chocolate, caviar, oro, algas y hasta la famosa leche de burra de Cleopatra.
Vamos al extranjero en invierno y a la playa en verano.
Para eso trabajamos ocho horas al día en una oficina decorada por un entendido en Feng Shui o como se diga. En invierno gozamos de estupendas calefacciones y en verano de aire acondicionado. Cada día tenemos que ir con un nuevo modelito diseñado por el genio de los genios en moda but made in china, singapur o Corea.
Porque ya no nos conformamos con café para todos, lo quieren con leche y otros a la crema. Eso sí nadie tiene dinero suficiente pero las tiendas van a tener que empezar a abrir los domingos porque necesitamos comprar la última fragancia de CD para ella o DG para él.
Una vida que no me pertenece
Desde hace algún tiempo me da la sensación de que estoy en un entorno extraño en una vida que no es la mía, de repente todo ha cambiado sobre todo los problemas a los que me enfrento. Son totalmente nuevos. Además es como si tuviera que empezar otra vez de nuevo. Tengo que volver a aprender a hacer cosas que pensaba que las tenía dominadas.
Me pierdo cada dos por tres se me olvida todo. Y lo más extraño es que veo mi vida como una película y yo no me siento la protagonista es como si todo lo que me sucede a mi le estuviera pasando a otra persona. Al personaje de una novela o de cualquiera de estas películas españolas en las que todo tiene sentido pero que no tienen explicación y que en ocasiones resulta complicado comprender.
Escuchando algo de Calamaro.











